Hay algo característico en el cine de Jim Jarmusch que ha marcado su estilo y sello como autor. Una recurrente inclinación a la poesía, así como una visión contemplativa del presente y la cotidianidad. En Paterson, Jarmusch le da continuidad a ambas ideas y retoma el tema de la poesía desde una perspectiva existencial (uno de los temas más amado en su filmografía y en su vida personal). Y nos cuenta la historia de un poeta aficionado que en el día es chofer de autobús, y que en sus tiempos libres se dedica a escribir. Y quien de forma casual o surreal recorre la avenida Paterson, con la que comparte el mismo nombre. El filme por un lado empatiza con todos aquellos artistas invisibles que suelen encontrar su fuente de inspiración y creatividad en la interacción con la rutina y en su vida personal. Y por otro, habla de la naturaleza de un poeta y del espíritu de sus pensamientos que van tejiendo poesía.

El filme se divide en 7 días en la vida de Paterson. En ellos se presenta una rutina muy estructurada y común en cualquier vida adulta laboral. Levantarse, desayunar, ir a trabajar, regresar a casa, cenar y dormir. El ciclo solo varía debido a la interacción con su esposa (quien tiene una personalidad contrastante con Paterson), y debido también a los incidentes que ocurren cuando Paterson pasea a su perro por las tardes. Durante toda la rutina él mantiene una personalidad silenciosa, pacífica y se podría decir un tanto zombi. No reclama, no propone, no dirige, solo acepta. Pero hay algo que no parece verdadero en el personaje, y si existiera la curiosidad por entender que hay en su mente, son solo los momentos en que aparecen sus poemas en donde realmente se permite saber quién es y qué siente.

En su cotidianidad… él ama que las cosas estén resueltas y arregladas porque tiene un espíritu vagabundo y ello le permite ocupar el tiempo en componer sus poemas. Es solo cuando estaba haciendo el montaje que me di cuenta a qué punto el personaje se encuentra en la luna.
Cahier de cinema 2016 | Jim Jarmusch

Naturalista y trivial el filme se desarrolla en una evocación a lo ordinario, no existen dramas ni adversarios, se trata del día a día de un trabajador y su pasión. La película rememora la sutileza, ritmo y forma del cine contemplativo de Yasujiro Ozu, como lo son Tokyo Story (1953) y su trilogía Noriko (1949-1953).

La historia está inspirada en el poema Paterson del poeta moderno estadounidense William Carlos Williams escrito en los 40’s. Se trata de un poema largo y épico que ilustra eventos y detalles en el proceso de construcción de Paterson, Nueva Jersey; todo desde el pensamiento de un hombre moderno. En el poema se presentan las calles ruidosas y tumultuosas, el contraste entre lo fastuoso y la carencia. Así como historias de migración, de injusticias, que al final terminan siendo memorias de una ciudad.

El poema de Williams es la voz de un hombre diferente, sensible, capaz de observar la profundidad de los hechos desde la compasión. Es por ello que tal vez no sea casualidad apreciar la referencia visual del cortometraje At the Quinte Hotel de Douglas Bensadoun (2002), sobre el poema de Al Purdy, en sus close-ups a la cerveza cuando Paterson se encuentra en el bar. Aunque también esta voz podría ser lo que astutamente presenta Like Stories of Old en su video-ensayo Virtud Cotidiana | Paterson y David Foster Wallace como el hombre virtuoso, renacentista, despierto y capaz de escapar del comportamiento inconsciente, alejándose de los conflictos, siendo cándido y mejorando su alrededor aunque esto lleve al sacrificio, eludido en la sociedad individualista. Interpretación bellamente relacionada a la charla del poeta David Foster Wallace en el 2005 llamada This is Water!.

Pero además de lo anterior otra lectura del filme puede llevar a una introspección sobre el artista amateur de hoy. Quien no ha sido publicado y que práctica una jornada de trabajo diaria de 8 horas a falta de mejores opciones. Al igual que Paterson, William Carlos William, Bukowski, Joyce, Kafka, Arthur Conan Doyle entre muchos otros autores, fueron empleados con profesiones alejadas de su llamado. Y quienes utilizaron esas experiencias como fuente de inspiración para escribir sobre su realidad presente.

En los últimos 4 años se ha comenzado a notar un incremento en la compra y consumo del género lírico. Un fenómeno que comenzó en Estados Unidos y se ha ido rápidamente contagiando en otros países. La poesía se ha vuelto pop en la actualidad, gracias a las redes sociales. Su brevedad e inmediatez ha alcanzado audiencias en diferentes plataformas como en Instagram y en twitter. Las razones no son muy claras, parece la poesía crea una conexión rápida y básica para entender emociones y sentimientos sobre el amor juvenil. Poetas comparten su voz a través de estos medios y en algunos casos se vuelven lucrativos como le sucede a de Harman Kaur, Rupi Kaur, Atticus, Hollie McNish, y en el caso de la lengua española con Defreds, Cesar Brandon, Marwan, Srta Bebi y Miguen Gane. Situación que ha comenzado el debate de si debería celebrarse el amateurismo solamente porque es fácil de digerir o si se debería cuestionar esa “falta de algo” que tiene la instapoesía.

Pero en el filme de Jarmusch ese no es el caso de Paterson, a decir verdad el personaje no tiene ningún interés en la tecnología, lo refleja de manera firme su argumento de “sería una atura.. el mundo funcionaba bien antes de su existencia” al hablar sobre razones por las que no tiene un celular y porque no desea tenerlo. Y es entonces que puede ser entendido que tal vez tampoco tiene ningún interés a ser descubierto, publicado o reconocido.

Para la composición de los poemas utilizados en la película, Jim Jaramusch invitó al poeta y ensayista Ron Radgett a formar parte del proyecto. Son cuatro poemas originales de Radgett los utilizados en Paterson, los cuales fueron creados desde la visión de que lugares, conversaciones, eventos alrededor son elemento de inspiración para crear arte.

Por ejemplo, la cascada y su rugido son componentes a destacar, pues mientras gran parte de la inspiración es la urbanidad y el recorrido del autobús, la cascada es el único lugar que no ha sido producido por el hombre, y donde Paterson halla inspiración y una reafirmación de su espíritu artístico. Es también un factor omnipresente y de fuerza icónica en el Paterson de Williams.

Uno de los elementos que más se han criticado en el filme es el personaje de su esposa. Quien es una ama de casa joven, sin hijos, sin empleo, que dedica su día a esperar a Paterson. Es un personaje muy distante al rol de la mujer en nuestros tiempos, y un tanto anti-feminista. Pero que al final su presencia podría tener connotaciones ligadas a la temporalidad de la fuente de inspiración de Jarmusch, un poema de los 40’s y roles de esa época.

De la misma manera el personaje de Laura es también el elemento perfecto para mostrar a otro tipo de artista amateur, quien crea arte rápido, sin consciencia o educación estética, sin sustancia ni profundidad, basado en sus propios instintitos y sus propias reglas. Un artista con actitud que poco le importa lo que piensen los demás, y donde su positivismo le hace valorar todos sus intentos creativos como grandes eventos para alcanzar arte. Algo parecido a lo que ocurre con la instapoesía. Lo cual difiere tremendamente con Paterson, y es aquí donde comienza lo ambiguo en el personaje, pues mientras sus interacciones diarias parecen venir de un hombre feliz y conforme, en su poesía refleja un dilema existencial, como si la vida simple no le fuera suficiente (Whould you rather be a fish?) . Sin duda ¿Qué quiere Paterson? es la gran pregunta a lo largo del filme.

Ambigüedad es la cuestión en el cine de Jarmusch, no hay manera narrativa de explicarlo todo, así como la invitación a crear una propia interpretación.

En Paterson si se está realmente conmovido a su final, seguro no sea gracias a ningún juego melodramático para despertar la emoción, sino debido a haber experimentado algo humano y verdadero.

Paterson se parece al infinito. Es seguro, es el infinito reiterado por Ozu: el gusto fragmentario por la partición interminable. La variación de “oh-todo-el-tiempo-la-misma-cosa”.
Jim Jarmusch, une autre allure | Phillippe Azoury

Photos vía: Little White Lies
 

Recomendación 8